Introducción
La rentabilidad de la agricultura ha sido durante las
últimas décadas una preocupación constante que ha dado
lugar a fuertes reclamos sectoriales; al mismo tiempo
ha sido tema de estudio y debate en el diseño de
políticas agrarias.
Un estudio que comprende el período 1971-1991 sobre la
rentabilidad de las empresas agropecuarias de actividad
mixta y de cría del centro de la provincia de La Pampa (Pordomingo,
1992), sostiene que la rentabilidad del sector ha sido
baja, deteriorándose durante la década de los ochenta.
Durante el período 1992-1999, se produjeron cambios muy
profundos en la estructura del sector agropecuario de la
pampa húmeda, resultando afectadas una cantidad elevada
de pequeñas y medianas empresas rurales. Por un lado
disminuyeron los precios de los insumos y por el otro
aumentó la incidencia de los gastos de estructura (White,
2000).
En 1994, un productor pequeño de la región maicera
núcleo, para obtener un ingreso de $1.200 mensuales
necesitaba una escala cuatro veces mayor que en el
periodo 1979-1983 (Peretti, 1996). El mismo autor,
concluye que los productores de esta zona, disminuyeron
en promedio el 49 % la capacidad de compra minorista de
su ingreso neto en el período 1992/1998 en relación con
el promedio 1982/88 (Peretti, 1999).
Entre los antecedentes internacionales en el estudio de
la rentabilidad, Bravo Ureta y Díaz Osorio (1998)
analizan la evolución de la rentabilidad agrícola de la
VII Región de Chile en las últimas dos décadas,
concluyendo que existió una alta variabilidad de los
ingresos y de la rentabilidad.
Dado este cuadro de situación, este trabajo pretende:
1.
Aportar una visión sobre el grado de
competitividad de la agricultura pampeana a través de
la determinación de la Tasa Interna de Retorno (T.I.R.)
como indicador de rentabilidad.
2.
Brindar información sobre los factores que
mayor incidencia han tenido sobre el desempeño
económico de las empresas representativas de la región
pampeana núcleo.
Materiales y Metodos
El universo de empresas a analizar forma parte del
área de influencia de la Facultad de Ciencias
Agrarias de la UNR, que incluye los departamentos del
sur de la provincia de Santa Fe, Argentina
(Constitución, Gral. López, San Lorenzo, Rosario,
Caseros, Iriondo y Belgrano), los cuales pertenecen a
la llamada región pampeana núcleo. Dichas empresas se
caracterizan por ser mayoritariamente agrícolas con el
aporte de mano de obra familiar. El período de
análisis comprende los ciclos agrícolas de la serie
1980-2000.
Para evaluar la competitividad de la agricultura se
utiliza la Tasa Interna de Retorno (TIR), empleada en la
evaluación financiera de proyectos de inversión.
Ciro, I. y Troncoso, J.C. (2001) sostienen que una
firma será competitiva en la medida que logre ofrecer
sus productos a un valor igual o más bajo que otra. Para
medir el grado de competitividad, estos autores,
recurren a la tasa de ganancia o rentabilidad de la
inversión relacionando directamente este enfoque con la
teoría de la competitividad desarrollada por Porter
(1997). En efecto, para este autor existen dos formas
genéricas de competitividad: por costos y por
diferenciación.
Thuesen (1974) sostiene que la TIR es un índice
de rentabilidad ampliamente aceptado. A igual que la
tasa de beneficio o rentabilidad expresa el rendimiento
de una inversión en términos relativos. Como diferencia,
permite obtener un único valor para una serie de tiempo.
Por lo tanto en este trabajo se la utiliza como un
indicador de competitividad histórico de la agricultura
pampeana para las dos últimas décadas.
En general, un proyecto de inversión es una fuente de
costos y beneficios. Su evaluación consiste en emitir un
juicio sobre la conveniencia de su ejecución en lugar de
otros proyectos, por lo tanto hay que identificar,
cuantificar y confrontar los costos y beneficios del
emprendimiento.
(1) BNt = Bt - Ct =
å
Xit * Pit -
å
Yjt * Pjt
i
j
Fontaine, E. (1993) establece que un proyecto utiliza en
el período t los insumos j
en las cantidades Yjt, con un costo
unitario de Pjt, de modo que el costo
total en el período t es Ct.
A su vez, el proyecto genera beneficios (Bt)
en el período t mediante la entrega de
Xit bienes i que generan
beneficios unitarios de Pit. Restando
Ct de Bt se obtiene el
beneficio neto (BNt) en el período
t:
n
(2) VABN =
å
BNt * Vt
t=0
La evaluación económica del proyecto "sumará" los BNt
estimados que generará el mismo durante su existencia, y
emitirá un juicio sobre la conveniencia de llevarlo a
cabo. Debido a que los beneficios netos se
materializarán en distintos períodos de tiempo t,
para sumarlos y obtener una medida del valor de los
beneficios netos, cada uno de los valores anuales debe
ajustarse por un coeficiente Vt. Así, el
Valor Actual de los Beneficios Netos totales (VABN)
para un proyecto que durará n períodos es:
Siendo Vt el factor de actualización al
momento t=0 de los BNt que
ocurren en distintos períodos t. Por
ejemplo si llamamos V1 al monto de un
valor (gasto o ingreso) que se efectúa al final del
período uno; V0 al monto de un valor que
se reditúa al final del período cero (hoy) y
r el tipo de interés pertinente, lo
mencionado precedentemente puede expresarse como:
(3) V0 = V1 / (1+r)
Actualización de V1

Reemplazando en (2) por (3) resulta:
La regla para decidir la ejecución o no de un proyecto
establece que la inversión será rentable sólo si el
VABN que genera es positivo, descontando
estos flujos a la tasa de interés pertinente para el
inversionista. La TIR es un indicador del
valor de un proyecto, determinado con frecuencia junto
al VABN. La misma se define como la tasa
de interés que reduce a cero el VABN. Es
decir la TIR para la propuesta de
inversión f es la tasa rf
que satisface la ecuación:
n
(4)
0 = VABN (rf) =
å
BN / (1+rf)i
t=0
La regla para decidir la ejecución o no de un proyecto
establece que es conveniente realizar la inversión
cuando la tasa de interés (r) es menor que
la TIR, o sea, cuando el uso del capital
en inversiones alternativas "rinde" menos que el capital
invertido en el proyecto.
La TIR empleada para tomar decisiones
sobre ejecutar o no un proyecto implica una evaluación
ex ante. Si la TIR se estima sobre un
flujo de beneficios ocurridos implica un valor ex pos de
rentabilidad para todo el período en estudio.
Un flujo de fondos puede presentar múltiples TIR, por lo
cual el resultado puede no ser único. Candioti, E.
(1999), expresa que pueden presentarse múltiples valores
de TIR, cuando ante un flujo de fondos se produce más de
un cambio de signo. El mismo autor afirma que en estos
casos, debe aplicarse un control de calidad, recurriendo
al método gráfico. De esta manera se puede deducir
apropiadamente la existencia o no de múltiples TIR,
verificando que la función de VABN intersecte sólo una
vez al eje de la variable tasa de descuento.
El empleo de la TIR como indicador de
rentabilidad de la agricultura pampeana permite:
1.
Obtener un único valor que represente a
la serie de tiempo en estudio (20 años), a diferencia
de los métodos tradicionales que establecen valores
por año.
2.
Reflejar en el valor de TIR el resultado
por tenencia o las ganancias de capital.
El valor de los activos se refleja en el Beneficio (Bt)
del último año de la serie como Valor de Recupero. En
este estudio sólo se considera el valor de la tierra,
ya que en los sistemas de producción agrícolas
extensivos representa mayoritariamente el capital
total de las empresas.
3.
Excluir la determinación individual del
costo de los factores, a diferencia de los
métodos clásicos de rentabilidad.
4.
Reflejar el grado de competitividad
sectorial.
Los pasos considerados para el cálculo de la TIR son los
siguientes:
1.
Construcción de un modelo dinámico de empresa
agrícola para el área en estudio.
La superficie del modelo de empresa analizado es de 125
has y surge de considerar la superficie promedio de los
dos estratos más representativos, que comprenden el 47%
de las empresas del área (CNA, 1988).
Para determinar el uso actual de la tierra a lo largo de
la serie de tiempo en estudio, se trabaja con la
información de superficie sembrada y producción total de
las actividades más representativas en los siete
distritos antes mencionados del sur de la provincia de
Santa Fe. A tal efecto se considera los datos de la
Bolsa de Comercio de Rosario (2001) (Tabla 1).
Tabla 1:
Superficie, producción e ingresos

Gráfico 1:
Evolución del uso de la tierra en el modelo de empresa
del sur de Santa Fe

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la Bolsa
de Comercio de Rosario.
El producto medio por hectárea de actividad de la
empresa modelo es:
Pm it =[( s it / St )* ( Q it / s it)]
Pm it
es el producto medio de la actividad i en el año t,
expresado en quintales por hectárea de la empresa
modelo; s it es la superficie en ha de la
actividad i para el año t; S t
es la superficie sembrada total del área en estudio para
el año t; Q it es la
cantidad producida en quintales de producto i para el
año t.
Gráfico 2:
Evolución de los rendimientos en el sur de Santa Fe

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la Bolsa
de Comercio de Rosario.
2.
Estimación del flujo de fondos ex post de la
empresa modelo para la serie de tiempo en estudio
La proyección del flujo de fondos de la empresa modelo
implica la determinación de los beneficios netos por
período, las inversiones y su valor de recuperación al
final de la evaluación.
De la ecuación (1) expresada con anterioridad,
reemplazamos Xit por Pm it,
entonces el beneficio neto del período t es:
(5) BNt = Bt - Ct =
å
i
Pm it * Pit -
å
j
Yjt* Pjt
La
expresión
å
i
Pm it * Pit
representa el ingreso medio total en efectivo del
período t para la empresa, siendo P
it el precio en moneda constante del producto
i en el período t.
La expresión
å
j Yjt * Pjt
representa el costo medio total en efectivo del período
j para la empresa, siendo Yjt la
cantidad de insumos y recursos j
utilizados por superficie de la empresa modelo en el
período t para obtener los bienes i
y Pjt el precio en moneda constante de los
insumos y recursos j en el período
t.
El valor residual entre el ingreso y el costo expresado
en moneda constante por unidad de superficie es el
Bn t de la empresa modelo.
Los Ingresos surgen de considerar el uso de la tierra
por el rendimiento promedio de cada actividad y el
precio de cada uno de los granos tomados al momento de
cosecha (trigo: diciembre - enero; maíz: febrero -
marzo; soja: abril - mayo - junio).
Para la determinación de los egresos se elabora un
modelo tecnológico por actividad y por campaña, en
función de la información de las empresas agrícolas de
los departamentos en estudio.
Dicha información se construye a partir del banco de
datos de la cátedra de Administración Rural de la
Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional
de Rosario
para el período 1980-2000.
El modelo comprende: (i) tipo y número de labores de
implantación y protección, bajo el supuesto de la
contratación de equipos; (ii) tipo y cantidad de insumos
utilizados; (iii) contratación del servicio de cosecha;
(iv) comercialización del producto a través de
intermediarios locales; (v) mano de obra familiar ; (vi)
infraestructura.
Los egresos directos que se desprenden del modelo tienen
en cuenta los gastos de los cultivos referidos a: i)
labores, ii) insumos, iii) cosecha y iiii)
comercialización
Los egresos indirectos de la empresa incluyen:
(i) Impuestos: la tierra y en general todos los bienes
que integran el patrimonio de una empresa
agropecuaria, siempre estuvieron gravados
impositivamente. Hasta el año 1989 rigió el Impuesto a
los Capitales, que luego se convirtió en Impuesto a
los Activos y actualmente rige el Impuesto a la
Ganancia Mínima Presunta. Para el cálculo del gravamen
sobre la tierra se considera el 80 % del valor fiscal
de una empresa de 125 hectáreas, de aptitud de suelo
clase 1 y se le aplica la alícuota correspondiente.
Para el cálculo de estos impuestos sobre los restantes
bienes (alambrados, aguadas, vivienda, galpón,
camioneta y sementeras) se considera como monto
imponible el valor actual a partir de la fórmula el
V.R.A.Ci1.
Para la estimación del monto imponible, los bienes se
valorizan al momento de cierre de cada una de las
campañas (30 de junio). Para la determinación del
Impuesto Inmobiliario se considera la valuación fiscal
de la tierra para la serie 1980-2000. El monto
imponible se calcula en función de una cuota fija, más
un excedente según valores fijados por la
Administración Provincial de Impuestos de la Provincia
de Santa Fe.
1Valor
Residual Activo Circunstanciado = Valor a Nuevo / Vida
Util * Vida Futura
(ii) Tasa comunal: se calcula como el valor
equivalente a tres litros de gasoil por hectárea y
año.
(iii) Mantenimiento y reparación de mejoras: se
considera el 1% del valor a nuevo de las mismas.
(iv) Gastos de movilidad: tiene en cuenta el gasto de
combustible, mantenimiento y reparación de la
camioneta, seguro y patente.
(v) Aportes jubilatorios: se estima para la categoría
mínima de autónomos.
(vi) Gastos varios: incluye el 10% sobre el total de
los egresos indirectos.
Se considera como inversión inicial la adquisición de la
tierra con mejoras (125 has). Este bien incide con su
valor de recupero - dentro de los ingresos - al final de
la serie en estudio. Dicho valor surge del promedio de
operaciones de compra y venta de campos en la región
pampeana núcleo (Márgenes Agropecuarios, 2002).
Los ingresos y los egresos están expresados en moneda
constante de marzo de 2001. El índice de actualización
utilizado es el Indice de Precios Internos al por Mayor
(IPIM). Este es el que mejor se adapta al análisis
planteado por este trabajo, ya que incluye
primordialmente los recursos que utiliza la empresa en
el proceso productivo.
3.
Determinación del valor de TIR pertinente al
flujo de fondos.
Con los datos hallados en los puntos 1 y 2, resta
encontrar el valor de TIR aplicando la fórmula (4). Si
reemplazamos en (4) por (5), el valor de TIR será:
n
0 = VABN (rf) =
å
[(å
i
Pm it * Pit -
å
j
Yjt* Pjt) / (1+rf)i]
t=0
4.
Sensibilización del modelo.
A los efectos de conocer los cambios en la rentabilidad,
de aquellas empresas que hubiesen presentado
fluctuaciones en sus ingresos respecto al modelo, debido
a una mayor o menor eficiencia productiva y/o comercial
(traducido en variaciones de rendimientos y/o precios)
se sensibiliza la variable ingresos en un rango de +/-
10%.
Resultados y
Discusión
Debido a la variación de los precios relativos, a
consecuencia de la existencia de un proceso
inflacionario durante los ochenta y estabilidad
durante los noventa, se propone un análisis por
década. Los mayores beneficios netos del ciclo
corresponden a las campañas 1995/96 y 1997/98 como
consecuencia de los mayores ingresos obtenidos, ya que
los rendimientos y precios de los granos fueron
superiores al promedio del ciclo. En la campaña
1988/89 se manifiesta un beneficio negativo (el menor
de la serie) a consecuencia de los bajos rendimientos
físicos logrados y del mayor costo operativo de los
cultivos; a pesar de contar con los mayores precios de
los granos de cosecha gruesa.
Tabla
2: Evolución
de indicadores

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la Bolsa
de Comercio
En la década del ´80 los mayores beneficios corresponden
a las campañas 1981/82 y 1982/83 como consecuencia de
tener los menores costos (Anexo Tabla 2), En el período
1980/81 - 1989/90 existe una tendencia sostenida al
aumento de los egresos totales y a la disminución de los
beneficios.
Gráfico 3:
Curvas de tendencias '80/90 - Ingresos, egresos y
beneficios

Fuente: Elaboración propia en base a datos del modelo
Durante el período 1990/00 los egresos totales y los
beneficios netos presentan una exigua variabilidad,
mostrando los egresos totales una leve tendencia
positiva y los beneficios netos una leve tendencia
negativa, hacia el final del ciclo.
Gráfico 4:
Curvas de tendencias '91/00 - Ingresos, egresos y
beneficios netos

Fuente: Elaboración propia en base a datos del modelo
Los egresos totales guardan una estrecha relación con
los costos operativos (egresos directos) de los
cultivos. La diferencia entre éstos es algo mayor a
partir del período 1991/92 (el de menor costo) a
consecuencia de la revaluación de la moneda nacional,
que actúa sobre los precios de los insumos importados;
además existe, en ese período, un quiebre de la
tendencia en dos variables: los costos fijos efectivos,
a excepción de los impuestos, disminuyen a partir de ese
momento y éstos últimos aumentan coincidentemente con la
eliminación de las retenciones a las exportaciones de
granos ( Gráfico I ).
Los precios promedios de los granos fueron mayores en la
década del ´80 y los rendimientos físicos en la del ´90
(Tabla 1).
A partir de los mayores rendimientos y los menores
egresos totales se logran mayores beneficios netos
promedios en la década del ´90.
El valor de TIR para la serie histórica analizada es de
7,15%. Con una disminución del 10% en los ingresos, la
TIR (5,57%) apenas alcanza el valor histórico del costo
de oportunidad del capital tierra. Con un aumento del
10% en los ingresos el valor de TIR es de 8,74%.
La existencia de un beneficio neto negativo en el flujo
(88/89) no invalida la TIR resultante. Empleando el
método gráfico se observó que la función del VABN de la
serie histórica en estudio presenta un comportamiento
normal ya que no fueron encontrados otros valores de
TIR.
Tabla 3: Flujo
de fondos

Fuente: Elaboración propia en base a datos del modelo
Si el valor de la tierra se mantuviera constante, la TIR
sería de 6,10 %, lo que indicaría que la diferencia con
el resultado obtenido (D = 1,05 %) se atribuye a la
valorización de la misma.
En el valor de la TIR resultante (7,15%) debe tenerse en
cuenta que los beneficios obtenidos en el ciclo
corresponden a la media zonal, los cuales incluyen
múltiples y variadas situaciones reales, en un número
importante de años. Por lo tanto, la tasa obtenida debe
considerarse como una apreciación de la rentabilidad sin
riesgo de la empresa y de la valorización del fundo. A
partir de este concepto se relaciona el valor de TIR
obtenido con una tasa internacional de bajo riesgo, como
lo es la tasa Libor. El valor promedio de dicha tasa,
correspondiente al período analizado, se estima en
6,73%, apenas inferior al valor de TIR para la serie
histórica en estudio (7,15%).
Ampliando el análisis a otras regiones a través del
método clásico de rentabilidad2, se presentan
los resultados encontrados por Bravo Ureta, B. y Díaz
Osorio, quienes determinan una rentabilidad promedio
entre los años 1976 y 1996 del 7,6%, para cultivos de
la VII Región de Chile.
2
Rendimiento que producen los capitales utilizados en un
determinado período de tiempo. La fórmula considera:
[(Ingresos Totales - Costos de Producción) / Inversión.
Para el período 1980 - 1987, Johnson J. y colaboradores;
en su estudio de rentabilidad clásica de la agricultura
en los Estados Unidos concluyen que la media es 3% y
para el período 1991-1994 es de 2,52%.
Por el momento, este análisis no se puede extender a
trabajos realizados por otros autores empleando la TIR
en similares situaciones, probablemente por lo singular
del método desarrollado.
Gráfico 5:
Egresos en efectivo por campaña

Tabla 4: Análisis de
sencibilidad

Agradecimientos
A los Ingenieros Agrónomos Victorina Rivera Rúa y
Rubén Ercoli, ayudantes de la Cátedra de
Administración Rural. Un particular agradecimiento a
las CPN Carina Mancini y Nilda Marsella por el
asesoramiento impositivo brindado.
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