Publicación cuatrimestral de la Facultad de Ciencias Agrarias UNR Distribución gratuita ISSN: 16698584  
Parque Villarino FCA-UNR

 

  04|2010
 


Ing. Agr. María Barbarina Lusardi1; Dr. Héctor Busilacchi2; Ing. Agr. Cecilia Severin3

1Cátedra de Botánica
2Cátedra de Biología
3Cátedra de Fisiología Vegetal. CIUNR
Facultad de Ciencias Agrarias
Universidad Nacional de Rosario
mlusardi@unr.edu.ar

  Llantén (Plantago sp.) una de las plantas medicinales factibles de domesticación y producción a escala

La popularidad de las plantas medicinales y aromáticas ha crecido considerablemente en los últimos años a través de su uso como hierbas medicinales, suplementos alimenticios, perfumería y cosmética, aromaterapia y extractos para la elaboración de nuevas drogas. La producción, procesamiento y comercialización de fitoterápicos constituye una opción con gran potencial de desarrollo en América Latina, donde se concentra la mayor diversidad vegetal del planeta. Se estima que aproximadamente unas 10.000 especies contienen principios activos con fines terapéuticos. Existe un conocimiento ancestral sobre el uso de estos recursos en el tratamiento de enfermedades, que se ha generado en el continente desde hace miles de años. Estas prácticas tradicionales se encuentran todavía preservadas en las comunidades rurales, donde la única alternativa terapéutica accesible está constituida por la utilización de los recursos naturales disponibles, no resulta extraño que en los centros de atención primaria de la salud (APS), la utilización de plantas medicinales se haya constituido en política de estado (Villamil y Bonnecarrére, 2005; Alonso y Desmarchellier, 2006).

En general, la colecta silvestre de plantas medicinales presenta una serie de particularidades diferentes a las de un cultivo, la modalidad de cosecha también es distinta ya que no es homogénea, pues las plantas presentan variado estado de desarrollo y como la población es dispersa, es posible que un lote recolectado no muestre adecuados aspectos de calidad farmacéutica (Goleniowski, 2006). Al ser satisfecha la fuerte demanda de materia prima por las colectas indiscriminadas, representa una creciente amenaza, por reducir tanto la base genética como las fuentes naturales de reserva de materia prima de las especies recolectadas (Villamil y Bonnecarrére, 2005). La puesta en cultivo de estas especies nativas puede ofrecer ventajas que permitirán obtener un producto homogéneo y de buena calidad y evitar así, la presión excesiva sobre el recurso natural (López, 1996) o la adulteración con especies afines.

Dentro del género Plantago (Plantaginaceae) existen aproximadamente 300 especies distribuidas en todo el mundo, que tienen en común la presencia de mucílago en sus semillas. En la República Argentina, Rahn (1995), cita 34 y para la provincia de Santa Fe se mencionan 6 especies. (Pensiero, 2005)

La importancia medicinal de las especies que forman este género se debe a la presencia de diversos glicósidos iridoides como la aucubina, fenilpropanoides, flavonides, etc. Estos principios activos pueden hallarse en hojas, tallos y semillas.

Para la provincia de Santa Fe se mencionan las siguientes especies con principios medicinales: P. major L.,  P. lanceloata  L., P. myosorus Lam., P. patagonica Jacq., P. australis Lam. y  P. tomentosa Lam. Las 2 primeras son euroasiáticas naturalizadas en nuestro país y las últimas son nativas de amplia distribución en América. Se las conoce con el nombre vulgar de “llantén” (Cabrera, 1965).

Una de las especies más abundantes en la región pampeana es P. tomentosa Lam., que se encuentra en Bolivia, Brasil austral, Paraguay, Uruguay y N y Centro de la Argentina. El llantén es una hierba perenne de 10-50 cm de altura, con raíz pivotante y tallo corto (Fig. 1).

Planta de P. tomentosa

Figura 1. Planta de P. tomentosa, en campo experimental Facultad de Ciencias Agrarias (UNR)

Las hojas son arrosetadas, lanceoladas a elíptico-lanceoladas, de 6-10 cm de longitud y 4-6 cm de ancho, con pubescencia lanosa en ambas caras. El escapo floral es lanoso, de 18-25 cm longitud. Las flores son tetrámeras reunidas en espigas de 3-14cm (Fig. 2). El fruto es un pixidio con tres semillas, éstas presentan tegumento rugoso (Rahn, 1995; Tolaba, 1998).

Espiga de P. tomentosa

Figura 2. Espiga de P. tomentosa

Contiene heterósidos, taninos y mucílagos en toda la planta. Tiene numerosas aplicaciones como producto medicinal y dietario, entre ellas, sus órganos vegetativos son uilizados como emolientes, desinflamatorios, anticatarrales y para afecciones de las vías respiratorias. Se lo utiliza como antitusígeno, antiinflamatorio, astringente, antibacteriano y antipruriginoso (Marzocca, 1997)

En el Hospital Padilla de Tucumán se está probando un gel hecho por alumnos del colegio San Patricio. Se trata de un medicamento para curar el pie diabético, elaborado con hojas de P. tomentosa que crece espontáneamente en esa provincia. Los alumnos  comenzaron a investigar esta especie porque ya era usada por  los indígenas de la zona por sus propiedades curativas. Fueron asesorados por docentes de dicho colegio, investigadores de Conicet y de la Facultades de Bioquímica y Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Tucumán.

Según Hieronymus (1882) posee propiedades astringentes; las hojas trituradas y remojadas en agua caliente sirven para curar heridas. Martinez Croveto (1981) indica que la decocción de sus hojas sirve para tratar aftas y llagas bucales en niños. Toursarkisian (1980) le atribuye propiedades pectorales y antiflogísticas.

Con las hojas más tiernas se elaboran sopas y ensaladas (Garland, 1989; Lahitte et al., 2004).

La propagación ya sea por cultivo de tejidos o por estacas, hijuelos, división de matas, es una etapa crucial y fundamental para lograr la domesticación de una especie. Para las plantas nativas no existen experiencias fundadas de multiplicación y en la mayoría de los casos falta lograr la domesticación de los cultivos para conseguir uno con características constantes (Ocampo, 1994). Dada la importancia de esta especie por sus propiedades dietaria-medicinales, se la incluyó como tema de estudio en un Proyecto de Investigación que realizan docentes-investigadores de la Facultad de Ciencias Agrarias (UNR).

Equipo de trabajo
- Directora:
Ing. Agr. Cecilia Severin
- Co-director:
Dr. Héctor Busilacchi
- Integrantes:
Farm. Osvaldo Di Sapio
Ing. Agr. (MSc) Mirian Bueno
Ing. Agr. María Barbarina Lusardi
Ing. Agr. (MSc) Mirta Quiroga
Est. Graciela Giubileo

Bibliografía

  • Alonso, J.; Desmarchelier, C. 2006. Plantas medicinales autóctonas de la Argentina. Bases científicas para su aplicación en atención primaria de la salud. Ed. Fitociencia. Bs. As. 680 pp.
  • Cabrera, A. L. 1965. Flora de la Provincia de Buenos Aires. Tomo IV, Parte 5. Colección Científica del INTA. Buenos Aires. 434 pp.
  • Garland, S. 1989. Gran libro de las Hierbas y Especias. Ed. Blume S. A. Barcelona, España. 283 pp.
  • Goleniowski, M. 2006. Domesticación de plantas medicinales que crecen silvestres en las sierras de Córdoba: obtención de principios activos. I Reunión de Biotecnología aplicada a plantas medicinales y aromáticas. Córdoba, Argentina. p. 51.
  • Hieronymus, J. 1882. Plantae diaphoricae florae argentinae. Boln. Acad. Nac. Ci. 4(3-4): 199-598.
  • Lahitte, H. B.; Hurrell, J. A.; Belgrano, M. J.; Jankowski, L. S.; Haloua, P.; Mehltreter, K. 2004. Biota Rioplatense II. Plantas Medicinales Rioplatenses. L.O.L.A. (Literature of Latin America). Buenos Aires, Argentina. 240 pp.
  • López, M. A. 1996. Algunos aspectos económicos del cultivo de plantas espontáneas utilizadas en medicina popular. Anales de SAIPA 14: 269-287
  • Marzocca, A. 1997. Vademecum de malezas medicinales de la Argentina. Indígenas y exóticas. Orientación gráfica. Buenos Aires. 283 pp.
  • Martinez Croveto, R. 1981. Plantas utilizadas en medicina en el NO de Corrientes. Fundación Miguel Lillo. Miscelánea 59. 139 pp.
  • Ocampo, R. 1994. Domesticación de Plantas Medicinales en Centro América. Turrialba, CATIE. 132 pp.
  • Pensiero, J. F.; Gutiérrez, H. F.; Luchetti, A. M.; Exner, E.; Kern, V.; Brnich, E.; Oakley, L.; Prado, D.; Lewis, J. P. 2005. Flora vascular de la Provincia de Santa Fe. Universidad Nacional del Litoral.
  • Rahn, K. 1995. Plantaginaceae. Flora Fanerogámica Argentina.  Proflora. Conicet. 3: 1-24.
  • Tolaba, J.; Fabbroni, M. 1998. Plantaginaceae. Aportes Botánicos de Salta. Se. Flora. 5: 1-32.
  • Toursarkisian, M. 1980. Plantas Medicinales de la Argentina. Hemisferio Sur. Buenos Aires. 178 pp.