Publicación cuatrimestral de la Facultad de Ciencias Agrarias - UNR -Distribución gratuita ISSN: 1669-8584  

 

  04|2006
 


Ing. Agr. Andrés Sylvestre Begnis
Promoción 2000

Agroentrevista a un graduado

 

Siembra Directa en la península española. Un sistema nuevo para el viejo mundo
El autor es egresado de la UNR en el año 2000, actualmente se desempeña como Coordinador Técnico de AAPRESID (Asociación Argentina de productores en Siembra Directa
 

 

Siembra Directa en la península española. Un sistema nuevo para el viejo mundo

Durante mis cinco años de vida profesional, he tenido una variada actividad laboral y si bien no continué mis estudios profundizando los conocimientos adquiridos en la Universidad, siempre estuve relacionado con la agricultura de conservación (AC).

Fue allá por el año 1991, en alguna charla dada por AAPRESID en la vieja exposición Rural de Rosario, que aprendí sobre la importancia de proteger nuestros suelos de la degradación y erosión que afectan las producciones futuras. Gracias a una "nueva" tecnología denominada Siembra Directa esto era posible y si bien hasta ese momento se trataba de algo desconocido y extraño, fue suficiente para que mi lado ecológico se interesara en buscar mayor información sobre este revolucionario sistema, convenciéndome cada vez más de que la solución al paradigma de la producción versus ambiente estaba siendo resuelto.

Varios años después, en setiembre de 2002, el Dr. Víctor Trucco y mi especial interés por la SD me brindaron la oportunidad de viajar a Europa (España) para desempeñarme como Ingeniero encargado de campos bajo este sistema de producción. A través de esta experiencia, pude comprobar las enormes diferencias entre nuestro país y Europa, especialmente en lo relativo al campo.

El primer impacto lo produjo la calidad del suelo en España. Esa tierra negra y esponjosa que estaba acostumbrado a ver en nuestras pampas, faltaba por completo. En su lugar se encontraba un suelo con altos contenidos de fracciones minerales finas (limo y arcilla) con proporciones variables de piedras o cantos rodados, en lotes con escasa cantidad y otros con horizontes superficiales de 20cms de piedras, sin encontrar tierra de por medio. Por otro lado, estos suelos con 40 o 50% de arcillas y menos de 1% de materia orgánica en superficie, resultan pegajosos y sin consistencia cuando se encuentran húmedos y cuando secos son verdaderos cerámicos imposibles de penetrar.

En estas condiciones la implantación del cultivo es obviamente complicada, sobre todo considerando que el promedio de precipitaciones en la península es aproximadamente de 350 mm anuales en las zonas agrícolas y que los períodos de suelo "friable" son evidentemente cortos. Por esto es complicado el cierre del surco, y por consiguiente el correcto contacto de la semilla con el suelo.

Una vez implantados los cultivos (trigo principalmente) se debe atender periódicamente la disponibilidad de los nutrientes, especialmente nitrógeno (N), debido a que lo bajos tenores de materia orgánica no realizan prácticamente aporte por mineralización. Se llegan a aplicar cerca de 600 o 700 kilos de fertilizantes nitrogenados por hectárea, superando en muchos casos los 180 o 200 kg/ha de N necesarios, quedando en exceso y con posibilidades de contaminar napas de agua subterráneas.

Otro flagelo que afecta a la producción son las malezas, que luego de unos 2000 años de presión de selección se han hecho resistentes a las labranzas, a los herbicidas y a los suelos erosionados, haciendo muy difícil su manejo. Para aquellos que estén interesados, les recomiendo que busquen información (en la Web hay suficiente) sobre Ecballium elaterium, una de las "mejores" malezas que la naturaleza haya creado, en mi humilde opinión.

A pesar de estas condiciones desfavorables para la agricultura, en el Viejo Continente no todo es malo, difícil o complicado. La Comunidad Europea ha creado una serie de beneficios económicos para los agricultores, que regulados por la Política Agropecuaria Común (PAC) hacen que vivir del campo sea negocio, aún para pequeños agricultores -de menos de 50 hectáreas-. Estas ayudas constituyen la mayor parte de los ingresos, dejando la renta por cosecha de los granos en segundo plano, y permitiendo que el nivel tecnológico usado sea el "mínimo" en muchos campos, sólo lo suficiente para cobrar el subsidio que supera en muchos casos a los 500 euros por hectárea. También conocí excelentes productores que aprovechan estos recursos para aumentar la incorporación de insumos y tecnologías, alcanzando rendimientos que serían envidiados por la mayor parte de la pampa húmeda (70 u 80 quintales de trigo duro).

La zona donde estuve trabajando está ubicada 400 km al sur de Madrid, en la Región llamada Andalucía. Allí los productores suelen ser chicos y disponer de su propia maquinaria, lo que constituye la principal limitante a la adopción de SD, debido al elevado costo de las sembradoras. De todas maneras ya están surgiendo servicios de siembra que posibilitan acceder a la tecnología sin necesidad de adquirirla, tal como sucedió en la década del 90 en nuestro país. Incluso muchas de las máquinas de SD que están empezando a usarse en Europa son de fabricantes argentinos, lo que habla muy bien de nuestra agroindustria.

Al ser Ingenieros Agrónomos, y nuestro país pionero en el desarrollo de la SD; tenemos la oportunidad de trabajar en el exterior difundiendo un sistema que sólo se aplica en el 7 u 8% de la superficie cultivada del mundo.

Agroentrevista

Trabajaste en la adaptación de la SD a las condiciones españolas ¿Cómo resultó la experiencia?
Muy interesante, ya que en noviembre las lluvias invernales fueron muy frecuentes, incluso días enteros de lloviznas que hacían imposible cortar los rastrojos. Modificamos las máquinas sembradoras hasta que finalmente los cuerpos de siembra estuvieron constituidos por los discos abre surcos solamente, y así terminamos el área predestinada al trigo. El girasol los sembramos en febrero con el suelo frío y húmedo, y fue imposible cerrar el surco, complicando el íntimo contacto de la semilla con el suelo. Esto me obligaba a estar regulando la sembradora a cada hora, ya que en el transcurso del día el suelo cambiaba desde chicle sin cuerpo a cerámico.

Además de la dificultad para acceder a la maquinaria de SD ¿Qué otros factores limitan la adopción de SD en España?
La falta de maquinaria adaptada a las condiciones de allá es otro factor. Las sembradoras Argentinas son excelentes en nuestros suelos y hacen un buen trabajo, pero falta desarrollar la tecnología acorde a esos suelos. Por otro lado el control de malezas es algo que asusta mucho al productor que podría entrar en directa. La disponibilidad de productos agroquímicos autorizados es muy escasa, y la no remoción obliga a estar continuamente informado y estudiando alternativas de control. Por ultimo, la falta de información y extensión de las prácticas de agricultura de conservación es fundamental en la expansión del sistema. Los entes de investigación y desarrollo se niegan a cambiar el viejo paradigma de las labranzas.

Considerás que la difusión de la SD es una oportunidad de trabajo en el exterior debido al desarrollo de la misma en el país ¿Qué otras ventajas comparativas poseen los Ingenieros Agrónomos argentinos a nivel internacional?
Las ganas de "ensuciarse" las botas, es sin dudas la principal ventaja después de la que tenemos por conocer el sistema. El nivel de vida en Europa hace que nadie quiera estar en el campo recorriendo lotes o monitoreando plagas, y esto es otra gran oportunidad más allá del sistema de producción que adopten.

AAPRESID en conjunto con otras organizaciones similares de Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay, Bolivia y Estados Unidos, forma parte de la Confederación Americana para la Agricultura Sustentable (CAAPAS) ¿Qué rol ocupa la SD en la agenda de ese organismo?
Tanto para CAAPAS como para AAPRESID la siembra directa es el motivo principal de labor en América o Argentina, respectivamente. De todas maneras todo lo concerniente a incorporación de conocimientos y tecnologías para la producción, que alienten a producir más y mejor, cuidando el deterioro del medio ambiente, serán motivo de interés para ambas instituciones. Por mayor información pueden visitar las páginas Web: www.caapas.org y www.aapresid.org.ar